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Babel Recargada

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  El primero libro que leí en mi vida, aún antes que alguno de la colección Robin Hood o que algún tomo de “El Tesoro de la Juventud”, fué una especie de Manual Ilustrado/ Resumen Leroux sobre La Biblia con el que hice mi cursito preparatorio para la 1era Comunión, tal como se estilaba en aquellos lejanos años. Algunas historias bíblicas con sus ilustraciones coloridas en plan naif han perdurado en mi memoria, un poco resumidas tal como las aprendí, despojadas de su valor religioso y más parecidas a cuentos fantásticos. Pero ahí están, en mi cabeza, cincuenta y pico de años después.   En estos días pienso varias veces en la historia de la Torre de Babel: ese enojo de un Barbeta furioso por la desobediencia de los hombres que deciden, orgullosos ante el invento de la tecnología del ladrillo, construir una torre que se elevara hasta el cielo. Decidido a frenar tal delirio Dios los confunde, que eso quiere decir Babel, confusión, haciéndoles hablar en distintas lenguas. Sa...

Jubilaciones anticipadas

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 Imagino lo difícil que debe ser jubilarse, por lo menos al principio. Muchos, lo sé, se resisten a afrontar ese momento y ahí están, dale que te pego, haciendo esfuerzos por seguir siendo “útiles”, para así seguir sintiéndose vivos. Y están en su derecho, claro. Pero, digo yo, ahora que el ANSES, (el organismo que se encarga de otorgar las jubilaciones) tiene una política abierta, facilitando el retiro de quienes tienen la edad para hacerlo aunque no hayan aportado en su momento, no sería posible jubilar a quienes con la persistencia en su tarea se han convertido en un grano del pasado que dificulta la evolución del presente? Tengo algunas propuestas:  Con todo el respeto, creo que todos ganaríamos si Doña Hebe Bonafini se jubilara después de trabajar 33 años en esa desgastante tarea de, primero, luchar valientemente por desnudar el perverso mecanismo de las desapariciones y luego, de manifestar un permanente odio hacia todos los que considera culpables del asesinato de...

Jeremy Button en Bariloche

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 Todos los 3 de Mayo, la ciudad donde vivo, pequeña, aluvional y un poco pretenciosa, saca a relucir su cara pueblerina y festeja su cumpleaños. No es que se produzcan eventos muy brillantes, más bien al contrario: un concierto apurado, actos escolares, poco más. Sin dudas el Desfile es el acontecimiento más lucido, masivo y esperado: por la Calle Principal, frente a un pequeño palco para las autoridades y representantes de las "fuerzas vivas", desfila un variopinto conjunto de grupos de escolares, Asociaciones diversas (de descendientes de antiguos pobladores , de comunidades extranjeras residentes aquí, de practicantes de varios deportes, de entusiastas aficionados a algun hobby ), Bomberos, jubilados, Regimientos Militares, gauchos, socorristas de montaña, corredores de carreras de autos y motos, la Biblia junto a un calefón, marchan soportando estoicamente el clima frío y lluvioso que suele acompañarlos todos los años.  Este año miro con atención el momento en que d...

Bicentenario

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  Ayer ví por la Tele los festejos del Bicentenario: un millón de personas, dicen, paseando por la Avenida de julio. Un millón de personas, como mis hermanos y mis sobrinos, como mis compañeros de colegio, como los villeros de la 31 y los "chetos" , como la gente “cool” de Palermo y los piqueteros, los trabas y los policías de franco. Estaban todos o casi todos, pero es lo mismo. Un enorme río de gente, juntos, de fiesta, paseando, divirtiéndose. No se veían más banderas que las que son de todos, ni bombos, ni carteles…en fin que desde aquí se los veía unidos, se veía lindo y me emocioné.   Yo perdí mi porteñez un día de diciembre de 1974, cuando partimos con mi mujer y mi hijo de 10 meses, a bordo de un Renault4 rumbo, precisamente, a Bariloche. Y mi argentinidad sufrió serios embates a partir de que el 8 de Octubre de 1976 partimos otra vez los 3, más mi hija, a bordo del Enrico "C" rumbo a Barcelona. Tantas vueltas que dí desde entonces hicieron que me...

Mundo 6,7,8

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(Composición/Tema: “Que lindo es mi Mundo 6,7,8” Autor: Pedrito C., Colegio Manuel Belgrano, Villa Ballester.)  Que bonito es mi Mundo"6,7,8". Me gusta mi Mundo"6,7,8" porque aquí tenemos de todo: diarios, revistas, radios y tele como las de los Otros, igualitos, pero nuestros. Antes no era así: éramos más pobres o más poquitos, no sé…Pero todo era de los Otros y lo nuestro era algún diario, algún programita feo, pero no era como ahora. Ahora los programas son lindos, divertidos, las chicas y los chicos que hablan son guapos, y dicen chistes y hay música de rock como a mi me gusta…Además tenemos Facebook y ponemos un cartel en ese Facebook y decimos nos “juntamos todos en tal lado” y ahí vamos y nos encontramos, nos vemos unos con otros y jugamos y gritamos un poco y después nos volvemos a casa.  Pero sobre todo me gusta mi Mundo “6,7,8” porque aquí no decimos mentiras, que eso está muy feo. En el Mundo de los Otros, parece que los que dicen las cosas, los ...

Una historia pequeña y triste

 Juan nació en Córdoba, en un pequeño pueblo llamado Canals. Hijo de un comerciante, su vida fué siguiendo los pasos previsibles, incluídos, por supuesto, los estudios universitarios en la Capital de la Provincia. A la hora de elegir profesión a nadie extrañó que eligiera la de Contador: Juan tenía una de esas mentes que a todo le pone medida, le calcula rendimiento, le prevee resultados. Vino después del Título el trabajo en el Banco Nación de su pueblo, el casamiento con Laura y como no, su primera casa en un barrio de casas pequeñas pero bonitas, con jardincito y parrilla. Fué en este tiempo que surgió un amor que duró toda la vida y que compartió con Laura: los 2 quedaron fascinados con Bariloche desde que lo conocieron en su Luna de Miel. Todos los meses Juan ahorraba el 13% de su sueldo, de manera que todos los años al llegar Mayo, cuando empezaba la baja temporada y las tarifas bajaban, pasaban 14 días en Bariloche, sin derrochar pero felices.  Juan calcula, l...

Pepe y el pescadito

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 Me lo trajeron hace 5 días y allí está, desde entonces, en una repisa al lado de la ventana, así le pega un poquito el sol de la tarde. Sólo debo ocuparme de darle de comer 4 escamitas de un producto hediondo atendiendo, eso sí, a no darle más que eso. Es el típico pescadito de pecera, anaranjado y plata, clásico y común, sin pretenciones, que sólo se diferencia de los cientos que he visto en dibujos animados y revistas infantiles por la pecera:  en lugar del habitual globo de vidrio este vive en un frasco alto y de boca ancha de unos 3 lts. de capacidad.  Al principio cumplí con mi compromiso de cuidarlo, mientras su dueño vacacionaba, casi mecánicamente, como una tarea más, como quien barre o lava los platos. Pero pronto empezó a inquietarme la voracidad con que se abalanzaba sobre las 4 escamitas y la velocidad con que las devoraba. Y me sorprendí varias veces, durante el día, observándolo fijamente recorrer sus 3 lts. de territorio, haciendo como q...