El nuevo libro que escribo empieza así

 


Prólogo

 Lo que sigue pretende anticipar a quien se acerca a estas páginas el “tono” que caracteriza su contenido. Espero que sirva como un conciso marco conceptual y que evite ciertas confusiones que pueden darse sobre el significado de ciertas ideas que son centrales en este libro.

Este no es un libro de certezas, ni de militancia, ni de refutaciones definitivas.
Es un libro de preguntas.

No parte de la idea de que nada sea verdadero, sino de una sospecha más modesta y, creo, más honesta: que muchas de las ideas con las que explicamos el mundo —incluso las más respetables, difundidas y bien intencionadas— descansan sobre evidencias frágiles, incompletas o provisorias, y que aun así elegimos creer en ellas.

Uso la palabra creencias en un sentido amplio. No me refiero solo a supersticiones, fanatismos o ideas excéntricas, sino también a teorías sofisticadas, avaladas por expertos, que forman parte de la discusión pública y organizan nuestra manera de pensar y actuar, aunque todavía no puedan ser confirmadas como verdaderas o falsas de manera concluyente.

A lo largo de estas páginas no intento zanjar debates complejos ni demostrar quién tiene razón. Me interesa, más bien, explorar cómo convivimos con teorías contradictorias, por qué nos aferramos a unas y descartamos otras, y qué dice eso del tiempo que nos tocó vivir… y de nosotros mismos.

Reflexiono sobre mis antiguas creencias y sobre las creencias de mi época con el mismo espíritu crítico. Ninguna queda exenta de examen. Tampoco las que hoy gozan de prestigio, consenso social o centralidad mediática.

Este libro no busca convencer. Busca pensar.
Y está dirigido a lectores dispuestos a acompañar ese ejercicio, aun —o especialmente— cuando no coincidan con sus conclusiones.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Una razón por la que el mundo es hoy un lugar mejor(1)

Paz

El deporte y la guerra